Hola, soy Pachi y soy un adicto, adicto a estrenar zapatillas.
Uno de los sueños de todos los críos cuando éramos pequeños era estrenar zapatillas, continuamente, recien estrenadas unas, ya estabas pensando en las siguientes, pero por alguna extraña razón eran aquellas zapatillas más bonitas las que más dinero costaban. Al final por mucho que lloraras y lloraras, hasta que no te asomaba un dedo por entre la loneta no había cambio...
Estoy seguro que una de las razones de que cada día estemos más adultos enganchados a ir corriendo por los parques en pantalón corto es el poder estrenar zapatillas sin más ni más: poder tener varios pares a la vez ¡¡dios mío¡¡¡¡ con la excusa de que cada uno tiene su finalidad; poder ir almacenando en el rincón mas preciado de la casa todas esas zapatillas que, aunque ya no valgan para correr, todavía podemos meterlas a la lavadora y lucirlas en los paseos con los peques; variar de colores a cual más chillón y con las tecnologías mas extrañas o bien ligeras como unas chanclas de playa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario